Las Casillas

Calma, memoria... Sierra

Las Casillas ocupan la primera y segunda planta de la casa. El espacio principal se articula en torno a un amplio salón con cocina integrada, donde la piedra, la madera y los materiales tradicionales crean una atmósfera cálida y serena.

La vivienda se desarrolla en dos niveles bajo techos inclinados y espacios abuhardillados que aportan carácter y recogimiento al conjunto. Dispone de tres espacios de descanso integrados en la arquitectura de la casa: dos camas de matrimonio, un diván extensible y un sofá cama en el salón, permitiendo alojar cómodamente a familias o pequeños grupos. Uno de los dormitorios, situado en la planta superior, cuenta además con su propio baño, aportando un grado adicional de privacidad.

El baño principal, de estilo rústico, mantiene el diálogo entre la tradición y la sencillez de los materiales naturales. En el exterior, una pequeña terraza se abre hacia las montañas de Sierra Nevada, convirtiéndose en un lugar perfecto para disfrutar del silencio y del paisaje.

Parte del mobiliario procede de piezas antiguas restauradas o elaboradas artesanalmente, integrándose con naturalidad en el conjunto. Al mismo tiempo, la casa incorpora comodidades contemporáneas como conexión wifi, persianas eléctricas y sistemas de seguridad.

El nombre Las Casillas procede de una antigua cortijada hoy abandonada, situada en plena sierra, donde algunas familias moriscas encontraron refugio cuando fueron expulsadas del pueblo a finales del siglo XVI. Desde entonces, aquel lugar ha conservado este nombre, que hoy pervive también en la casa como un pequeño vínculo con la memoria y la historia de la sierra.